domingo 29 de enero de 2012

Cinco minutos

necesito escribir
para vivir de nuevo en la
Zona Peligrosa donde,
curiosamente, impera la Paz.
Un documento.
Paz mortal. Respirar trece veces por segundo
Dormir, soñar... quizá volar
por encima de las injusticias y crueldades
de la vida-tiempo que te roba demasiado tiempo
para lo de ahora y siempre
hic aeternum
nunc ubique ubicuo o donde se
siga diga siga diciendo eso que es
algo parecido a
Paz Mental
Pido la Paz Mental
PARA TODOS
porque Palabras
(Grandes Palabras)
ya hay
demasiadas.
Cuando no estoy en mí, escribo
me busco fructuosamente
buscando el instante kairós
en el que ser existir yo es ser
para siempre
En Este momento laten todas las posibilidades del Mundo 
En este lugar-intersticio
entre tanto mundo hipervinculado
-planes de previsiones, robos a largo plazo a golpe de angustia prefabricada por las grandes máquinas de noticias que nos venden lo inestable y nos pellizcan el alma-
aplicando técnicas de
CREATIVA SUPERVIVENCIA
Por ejemplo:
¿Qué hacer conmigo cuando yo
no soy yo?
Buscar a los Otros
Salir del infecto Omphalus Mundi
(a veces, la alarma es una simple
olla exprés en donde se cuecen garbanzos)
Saludar al Mundo
-Hola a todos y no
"Hello world", una simple entrada 
clon en un tercio de pantalla del desordenador
Desconectar los mecanismos estúpidos de la angustia
-esa noria que te mata sin cesar
porque aspira a ser
una Ruleta Rusa-
Desbloquear la sonrisa como a nuestro mejor contacto
Saludar al nuevo yo que se despoja de la vieja piel de serpiente
que deja de ser la estúpida crisálida rancia princesa absurdamente hipsipila
y dispépsica de marfil.
Kairós. Este es un buen momento
para salir a pasear
Porque necesitamos aire
Porque necesitamos historias
Porque necesitamos vivir algo más que las
palabras trasnochadas de siempre,
en las que un falso poeta vacía
una botella
llena de lamentos.
Me cuesta caminar aún. 
Te cuesta caminar aún.
Pero no hay fondo a la vista:
sólo camino y un inmenso
instante dilatado en múltiples
fragmentos proliferantes.

martes 30 de agosto de 2011

Lista (poco precisa) de cosas banales

Una mirada perdida
Una lagartija que asoma insomne por debajo del sofá a las dos de la madrugada
Un billete de metro con los viajes agotados
Los posos del café que aún recuerdan haber amado a la canela de manera subrepticia
Ser pobres para ser grandes
Dar las gracias por sentirse querido
Dejar escapar a los fantasmas que asolan tu vida
Pensar que cada día es una nueva oportunidad
El proceso de desoxidación necesario
a todo cerebro
a toda vida con tendencia a viajar en círculos
Abrir los ojos
Abrir los ojos
Abrir los ojos
Colocar los pies en el suelo
Tenerse en pie
Ir viviendo, sin aspirar
a la épica sino a la ética
La bondad en tu mirada
Los gestos intrascendentes que
cambian vidas e inauguran
(Nuevos y Buenos)
Mundos.

miércoles 2 de marzo de 2011

Próximamente...

... me tiraré de un puente y saldré ilesa
me compraré todo el tiempo del mundo con una sola de tus miradas
me iré de viaje a las Quimbambas (que están más allá de las Musarañas, pasada la Luna de Valencia)
me rebelaré contra mí misma y mis
escorpiones
escupiré contra todas mis quejas almacenadas sin sentido en mi memoria caché,
esa estúpida que se empeña en recordarme cosas que no deseo

Próximamente escribiré algo tan grande que no va a caber en mi cuerpo y saldrá expulsado hacia la estratosfera de mis antiguas entrañas
me cortaré el pelo de los días pasados en vano
me reiré de todos aquellos que viven encerrados en el milímetro cuadrado de tristeza de todos los días
me olvidaré de mí misma
me tiraré a la basura
escribiré alguna estupidez como ésta
-tan llana, pero tan desengrasante-
saludaré a desconocidos y admiraré a mujeres mayores de setenta
años superados como pruebas
sabré que por fortuna no soy tan importante como para deprimirme ni tanto como
para olvidar que a los demás solemos importales más de lo que queremos reconocer.

Y es por ello que no vale quejarse de las cadenas, sino jugar con ellas
no vale lamentarse de lo no hecho, sino tomar vitaminas de resiliencia
no vale pensar
demasiado en si esto sirve para algo o si
algún día llegaremos a algo.
Mientras eso pensamos, hermano, vamos directos hacia el vertedero de almas.

viernes 11 de febrero de 2011

Fuga

Estupidizándome a veces
Cansada del mundo
de la verdad como un pájaro absurdo que se posa cuando quiere y donde
añora los espejos de aquellos que replican y
creyendo que la verdad es la verdad es la verdad es
la verdad es que nadie sabe qué es la verdad y menos
los que se supone que lo saben
porque a veces
se estupidizan los que creen que saben
y los espejos se vuelven grandes fanáticos de las madrastras
-a quien Disney tenga en su gloria a base de manzanas-
porque no sabemos si ya
los príncipes azules existen o no, pero el Gran Walt nos libre de caer en sus brazos
salvo para descansar del cansancio que provoca
el atroz mundo de la verdad de los replicantes.

martes 28 de diciembre de 2010

El ojo de Blaqueloc

El ojo de Blaqueloc: una novela hasta ahora inédita que publico en la plataforma literaria de Random House Mondadori.

martes 14 de septiembre de 2010

De vita beata

Aprender a estar
a solas con uno mismo
(cuando ya es bastante difícil aprender a estar
con los demás)

dar valor al espacio que se habita aquí y ahora
prometiéndose no estar antes
y mucho menos después
porque aún nos podemos permitir el lujo
de estar aquí y
allá
sorber la vida lentamente
(puesto que ella ya se encarga de absorbernos a toda prisa)
echar de menos a quien se quiere
darnos autorización
para sentir dolor
cuando sea triste
y necesario
el momento

no ir más allá de nuestras propias necedades
(puesto que inevitable es
ser necio
en este mundo de pretendidamente
seres ultrainteligentes que nunca fracasan)

atreverse a dar el paso que nunca darías
o
a dar el paso que siempre das...

Tanto da
al fin y al cabo
lo únicamente esencial
y esenciable
es saber oír el silencio
que a todos nos habita
y saber decirnos que,
si el ruido de por ahí dentro es infernal,
son nuestros demonios los que ladran y aprietan las sienes de nuestra casa
y, después de todo, no van a instalarse en ella para siempre
porque aman los alquileres y desprecian las hipotecas a vida o muerte
y, quizás algún día, quizás en este momento
que es cualquiera, nos van a dar la pata, obedientes y contentos
por haber cumplido su función de alterarnos
para que sepamos que vivir, al fin y al principio
es pender de un hilo
umbilical
o electrocardiográfico,
pero pender siempre
colgar sobre una superficie que a veces nos recuerda
que tenemos dos pies
para afincarnos en este mundo huidizo del instante aprovechado

y es por eso que, a menudo, para volar miro primero abajo
y jamás hacia arriba.

domingo 5 de septiembre de 2010

Troquel

Talando el tiempo de los días,
subiendo y bajando la cuesta de lo que cuesta
mantenerse en pie
despertándome a veces y escribiendo a (duras) penas,
esperando que el magnífico huevo inspirado en el oscuro Giger
abrace mi cara y renazca en mí el monstruo que en verdad soy,
el tenue bebé azaroso y sangriento que rezuma mi esqueleto por todos sus poros,
atravieso el puente de las horas saltando desde mí misma
o sobre mí
y mis circunstancias, empeñadas en demostrarme
que los días ahogan pero no aprietan.

Sobreviviendo en fin, y es mucho,
viviendo la vida en tropel
que no es poco
troquelando la obra del tiempo.
Aprendiendo, en suma.

Addenda: Y con una mueca de sonrisa imborrable en mi cara surcada, navegable mapa de las personas que adornan mi biogeografía. Gracias. A todos.